Cómo calcular la potencia eléctrica óptima que necesita tu nueva empresa

19/08/2026

Cuando estás preparando la apertura de un nuevo negocio, hay decisiones que pueden parecer secundarias, pero que tienen un impacto directo en los costes y en el funcionamiento diario de la empresa. Una de ellas es calcular correctamente la potencia eléctrica necesaria.

Contratar una potencia demasiado baja puede provocar cortes de suministro o disparos de las protecciones cuando varios equipos funcionan simultáneamente. Por el contrario, contratar una potencia excesiva supone pagar más de lo necesario en la factura eléctrica.

Por eso, antes de contratar el suministro eléctrico de una nueva empresa, es fundamental realizar un cálculo de potencia eléctrica adaptado a las características reales del local, la actividad y los equipos que se utilizarán.

¿Qué es la potencia eléctrica contratada?

La potencia eléctrica contratada, medida en kilovatios (kW), determina la cantidad máxima de energía eléctrica que puede utilizarse simultáneamente sin que se produzcan interrupciones por exceso de potencia.

No debe confundirse la potencia con el consumo eléctrico. La potencia indica la capacidad necesaria para utilizar determinados equipos al mismo tiempo, mientras que el consumo depende de cuánto tiempo permanecen funcionando.

Por ejemplo, una empresa puede tener varios equipos con una potencia elevada, pero si no funcionan simultáneamente, la potencia contratada necesaria puede ser inferior a la suma de todas sus potencias.

¿Cómo calcular la potencia eléctrica necesaria para una empresa?

Para realizar un cálculo de potencia eléctrica para un negocio, el primer paso es identificar todos los equipos e instalaciones que utilizarán electricidad.

Puedes elaborar una lista como esta:

Equipo Potencia aproximada Cantidad
Ordenadores 300 W 5
Iluminación 100 W 10
Aire acondicionado 2.500 W 2
Impresora 500 W 1
Frigorífico 400 W 1
Maquinaria 3.000 W 1

Una vez identificados los equipos, se debe analizar qué aparatos pueden funcionar simultáneamente.

1. Sumar la potencia de los equipos

Como punto de partida, podemos sumar la potencia nominal de los equipos que podrían funcionar al mismo tiempo.

Por ejemplo:

2,5 kW + 2,5 kW + 1,5 kW + 1 kW = 7,5 kW

Sin embargo, esta suma no siempre representa exactamente la potencia que debemos contratar.

2. Tener en cuenta la simultaneidad

En una empresa, no todos los equipos están funcionando permanentemente al mismo tiempo.

Por eso, el cálculo debe considerar el factor de simultaneidad, es decir, la probabilidad de que diferentes equipos estén funcionando simultáneamente.

Este aspecto es especialmente importante en locales comerciales, oficinas, restaurantes, talleres y establecimientos que utilizan maquinaria eléctrica.

3. Considerar los equipos de mayor potencia

Hay determinados equipos que pueden tener un impacto especialmente importante sobre la instalación eléctrica.

Por ejemplo:

  • Aires acondicionados.

  • Hornos eléctricos.

  • Cocinas industriales.

  • Termos eléctricos.

  • Bombas.

  • Compresores.

  • Maquinaria industrial.

  • Sistemas de climatización.

  • Equipos de refrigeración.

  • Cargadores de vehículos eléctricos.

Además, algunos equipos pueden generar picos de demanda eléctrica durante el arranque, por lo que no basta con analizar únicamente su potencia nominal.

¿Qué ocurre si contrato poca potencia eléctrica?

Uno de los errores más frecuentes al abrir un negocio es contratar una potencia eléctrica insuficiente pensando únicamente en reducir la factura.

Si la potencia contratada es demasiado baja, puede producirse una interrupción del suministro cuando varios equipos funcionan simultáneamente.

Esto puede resultar especialmente problemático en una empresa porque puede:

  • Interrumpir la actividad.

  • Afectar a equipos informáticos.

  • Detener maquinaria.

  • Provocar problemas con sistemas de refrigeración.

  • Generar molestias para clientes y trabajadores.

  • Hacer necesario aumentar posteriormente la potencia contratada.

Por eso, calcular la potencia eléctrica antes de abrir un negocio permite evitar problemas posteriores.

¿Y si contrato demasiada potencia?

El problema contrario también es habitual.

Una potencia contratada muy superior a las necesidades reales puede incrementar el coste fijo de la factura eléctrica.

Por este motivo, no se trata simplemente de contratar "cuantos más kW, mejor". El objetivo es encontrar una potencia eléctrica óptima, suficiente para garantizar el funcionamiento de la actividad sin pagar por una capacidad que realmente no se necesita.

La instalación eléctrica también es importante

Determinar la potencia contratada no es únicamente una cuestión comercial o administrativa. También es necesario comprobar que la instalación eléctrica del local está preparada para soportar la potencia prevista.

Antes de poner en funcionamiento un nuevo negocio conviene revisar aspectos como:

  • Estado de la instalación eléctrica.

  • Potencia disponible.

  • Cuadro eléctrico.

  • Protecciones eléctricas.

  • Sección de los conductores.

  • Distribución de los circuitos.

  • Tipo de suministro eléctrico.

  • Necesidades de la maquinaria.

  • Previsión de futuras ampliaciones.

En determinadas actividades, además, pueden existir requisitos específicos de seguridad y normativa eléctrica que deben cumplirse antes de iniciar la actividad.

¿Cuánta potencia eléctrica necesita un negocio?

No existe una potencia estándar que sirva para todas las empresas.

Una oficina pequeña con ordenadores y sistemas de iluminación tendrá unas necesidades completamente diferentes a las de un restaurante, un taller, un comercio con cámaras frigoríficas o una empresa que utiliza maquinaria industrial.

Por eso, el cálculo debe realizarse teniendo en cuenta:

Actividad + superficie del local + equipos eléctricos + potencia de cada equipo + simultaneidad + previsión de crecimiento.

Esta última variable es importante. Si la empresa tiene previsto incorporar nueva maquinaria, instalar climatización adicional o aumentar su número de puestos de trabajo, puede ser conveniente contemplarlo desde el diseño inicial de la instalación.

¿Es mejor calcular la potencia eléctrica con un profesional?

Sí. Aunque una estimación inicial puede realizarse haciendo un inventario de los equipos, un electricista profesional puede realizar un análisis más preciso de las necesidades de la empresa y comprobar que la instalación es adecuada.

Además, en una nueva apertura puede ser necesario realizar trabajos eléctricos, modificar el cuadro, crear nuevos circuitos, adaptar la instalación o gestionar la documentación correspondiente.

Contar con un profesional desde el principio ayuda a evitar tanto una potencia eléctrica insuficiente como una instalación sobredimensionada.

Conclusión: calcula la potencia antes de abrir tu negocio

La elección de la potencia eléctrica es una decisión importante al poner en marcha una nueva empresa. Una estimación incorrecta puede traducirse en interrupciones del suministro, gastos innecesarios o problemas para utilizar determinados equipos.

Antes de contratar el suministro eléctrico, lo recomendable es realizar un estudio de las necesidades eléctricas del negocio, analizar los equipos que se utilizarán simultáneamente y comprobar que la instalación está preparada para soportar la demanda prevista.

Si estás preparando la apertura de un local en Alicante, Elche o alrededores, en Ibra Instalaciones podemos ayudarte a analizar las necesidades eléctricas de tu negocio y preparar la instalación para que puedas comenzar tu actividad con seguridad y sin contratar más potencia de la necesaria.

¿Estás preparando un nuevo local? Contacta con Ibra Instalaciones y revisamos las necesidades eléctricas de tu negocio.

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